Ello
Categoría: Psicología
Ahora, todo, incondicionalmente - el gobernante del principio del placer
El ello (Es en alemán) es la capa más primitiva y fundamental del modelo estructural de la mente propuesto por Freud. Existe desde el nacimiento y funciona según el principio del placer, esa regla sencilla de evitar el displacer y buscar el placer. El ello no tiene noción del tiempo, ni lógica, ni moral. Si hay hambre, quiere comer ya; si hay enojo, quiere atacar ya; si aparece un impulso sexual, quiere satisfacerlo ya. El ello reclama esos impulsos sin saber esperar ni ceder. La palabra alemana "Es" equivale al inglés "It" y designa una fuerza impersonal. Dentro de uno mismo habita una fuerza que uno preferiría no nombrar como propia, y ese modo de llamarla transmite por sí solo la textura del concepto del ello.
Los sueños son el patio de juegos del ello
En La interpretación de los sueños, Freud escribió que la interpretación de los sueños es el camino real hacia el conocimiento de lo inconsciente. Detrás de esa frase está el reconocimiento de que nada refleja la actividad del ello de forma tan directa como el sueño. Durante la vigilia, el yo y el superyó contienen los impulsos del ello, pero mientras dormimos esa contención se afloja y los deseos del ello asoman en el sueño en forma simbólica. Los sueños de comida, los sueños de contenido sexual y los sueños violentos pueden leerse como deseos primitivos que han atravesado la censura hasta salir a la superficie. Aun así, la censura no desaparece por completo durante el dormir, de modo que esos deseos no se muestran de forma directa, sino convertidos en símbolos.
El ello no es malo - revalorarlo como fuente de energía
Como el ello carece de moral, a menudo se lo malinterpreta como algo malo, pero esa lectura es inexacta. El ello es la energía vital misma, anterior a cualquier juicio sobre el bien y el mal. Sin apetito no podríamos alimentarnos; sin deseo sexual no continuaría la siguiente generación; sin agresividad no podríamos defendernos. El problema no está en que el ello exista, sino en que sus impulsos queden sin la regulación adecuada por parte del yo. Como muestra el concepto de sublimación, la energía del ello también puede ser fuente de creatividad y de pasión. Cuando en la lectura de un sueño aparece un símbolo del ello, en lugar de darlo por "mal sueño", conviene tomarlo como una pista para leer hacia dónde quiere fluir su propia fuerza vital.
Pensamiento de proceso primario - cómo el ello fabrica los sueños
El ello funciona mediante un modo de pensamiento particular, llamado pensamiento de proceso primario, que no tiene lógica ni noción del tiempo y se compone de asociaciones de imágenes y de símbolos. Las escenas cambian de golpe, una figura se convierte en otra, situaciones contradictorias se sostienen a la vez. Estos rasgos, que hacen que el sueño resulte extraño, se explican como características del pensamiento de proceso primario. El pensamiento lógico de la vigilia, en cambio, se llama pensamiento de proceso secundario y pertenece a las funciones del yo. Al analizar un sueño, lo importante no es descartar su falta de lógica como algo sin sentido, sino leerlo conforme al funcionamiento del proceso primario: asociación, simbolismo, condensación y desplazamiento.
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