Trastorno de Pesadillas

Categoría: Ciencia del sueño

Criterios diagnósticos: cuántas pesadillas por semana convierten esto en un trastorno

La Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño, tercera edición (ICSD-3), exige cuatro condiciones para diagnosticar el trastorno de pesadillas: experiencias oníricas desagradables repetidas, recuerdo detallado del contenido del sueño al despertar, recuperación inmediata de la orientación tras despertar y deterioro diurno o malestar acusado. No se fija un umbral estricto de frecuencia, pero en la práctica clínica el diagnóstico suele establecerse cuando las pesadillas aparecen al menos una vez por semana durante tres meses o más y se acompañan de temor a acostarse o de fatiga diurna. El documento de posición de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño de 2018 indica que el trastorno de pesadillas afecta a alrededor del 4% de los adultos. Las quejas por pesadillas se notifican con más frecuencia en mujeres, aunque las cifras no están lo bastante asentadas para expresar la diferencia como un múltiplo. Más que contar episodios, resulta más útil preguntarse si los sueños están mermando el día siguiente.

La relación enredada entre el TEPT y el trastorno de pesadillas

El trastorno de pesadillas existe como cuadro propio, pero las pesadillas también aparecen como síntoma central del TEPT (trastorno de estrés postraumático). Las pesadillas ligadas al TEPT son una reexperimentación del trauma y tienden a reproducir el suceso real con fidelidad. En el trastorno de pesadillas idiopático, en cambio, el contenido es más simbólico y abstracto y no se vincula a un hecho concreto. Los tratamientos también difieren: las pesadillas asociadas al TEPT requieren trabajar el trauma en sí, mientras que la terapia de ensayo en imaginación (IRT) es la primera opción en el trastorno idiopático. La clave para distinguirlos está en hasta qué punto el contenido del sueño refleja de forma directa la experiencia traumática.

Terapia de ensayo en imaginación: reescribir la pesadilla

La terapia de ensayo en imaginación (IRT) es un abordaje cognitivo-conductual del trastorno de pesadillas con un cuerpo de evidencia consolidado. El procedimiento es sencillo: en vigilia se escribe la pesadilla recurrente y después se reescribe su final o su desarrollo en la dirección deseada. En la práctica habitual, el nuevo guion se ensaya con viveza unos 10 a 20 minutos diarios durante dos a cuatro semanas. El documento de posición de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño de 2018 incluye la IRT entre las opciones de tratamiento del trastorno de pesadillas en adultos, y ocupa un lugar central entre las terapias psicológicas. Una gran ventaja es que puede practicarse sin medicación. Una advertencia: si se borra por completo la escena temida y el sueño se reescribe como uno donde no pasa nada, el ensayo se vuelve aburrido y casi nunca se mantiene. Conservar la escena temida y cambiar solo la propia forma de actuar y el desenlace mantiene la práctica creíble.

Dónde termina la interpretación de los sueños: cuándo consultar a un profesional

La interpretación de los sueños lee las pesadillas en clave constructiva, como mensajes de aviso del inconsciente, pero cuando el problema alcanza el nivel del trastorno de pesadillas la lectura psicológica no basta. Conviene consultar a un profesional si aparece alguna de estas señales.

  • Temes acostarte y trasnochar se ha convertido en costumbre
  • El contenido de la pesadilla vuelve en forma de flashback durante el día
  • Los despertares nocturnos por pesadillas te han dejado en falta crónica de sueño
  • El miedo a las pesadillas afecta tus relaciones o tu trabajo

La interpretación de los sueños y la atención médica no se excluyen. Una combinación realista consiste en reducir la frecuencia con tratamiento y seguir leyendo los sueños que persisten.

Interpretaciones relacionadas