Efecto rebote onírico

Categoría: Ciencia del sueño

Del experimento del oso blanco a la investigación del sueño

En un experimento que el psicólogo Daniel Wegner y sus colegas hicieron en 1987, quienes recibieron la instrucción de no pensar en un oso blanco acabaron trayéndolo a la mente una y otra vez. El estudio del rebote onírico de 2004 llevó esa idea, que el acto de contener algo puede volverse del revés (la teoría de los procesos irónicos), al terreno del sueño. Quienes recibieron antes de dormir la instrucción de no pensar en una figura concreta soñaron con ella en mayor grado que quienes escribieron con libertad. De ahí viene el nombre Efecto rebote onírico. La supresión funciona hasta cierto punto durante la vigilia, pero se sabe que la corteza prefrontal que la sostiene baja su actividad durante el sueño, y se plantea que por eso el material contenido sale del lado del sueño. El tramo que ata esa bajada de actividad directamente al contenido del sueño sigue, eso sí, en fase de hipótesis.

Donde la teoría freudiana de la represión toca la investigación experimental

Freud tomaba el sueño como cumplimiento de un deseo y sostenía que un deseo reprimido aparece con la forma cambiada. Esa afirmación, sin embargo, era difícil de comprobar con un experimento. El efecto rebote onírico puede situarse como una revisión parcial de esa intuición dentro del marco de la ciencia cognitiva. Aquí hay una diferencia que conviene retener. Freud pensaba en una represión inconsciente de la que quien sueña no se percata, mientras que los experimentos trabajaron con una supresión consciente hecha a propósito. Si la represión del lado inconsciente tiene el mismo efecto sobre los sueños no está resuelto, porque el experimento mismo resulta difícil de diseñar. En este sitio no tratamos ambas cosas como una sola, y apoyamos la lectura en la vía más llana: el material contenido a propósito vuelve en el sueño.

Por qué no se detienen los sueños con la pareja anterior

Decidir no pensar más en la pareja anterior después de una ruptura y encontrarla luego en un sueño es una experiencia que se puede leer junto al efecto rebote onírico. La investigación sobre supresión de pensamientos ha tomado como asunto propio el intento de contener los pensamientos sobre una relación pasada. Cada intento de contención exige comprobar si esa figura ha vuelto a la mente, lo que equivale a seguir en contacto con su imagen. Si la contención se afloja durante el sueño, se abre espacio para que la imagen salga del lado onírico. La adivinación por sueños suele leer el sueño con la pareja anterior como apego que queda, pero también puede estar apareciendo como rebote de un intento de apartar el pensamiento, así que la lectura útil es la que no se cierra en ninguno de los dos lados. En este sitio, cuando los sueños con la misma figura se repiten, sugerimos no leerlos solo como una incapacidad de soltar y repasar además si el día se ha pasado echando a esa figura de la cabeza.

Darle la vuelta al efecto rebote - guiar a propósito el contenido del sueño

Al dar la vuelta a esta manera de ver el fenómeno aparece una vía para influir algo en lo que sale en el sueño. Si hay un sueño que se desea tener, lo sensato no es contener ese contenido sino imaginarlo con calma antes de dormir (incubación de sueños). Al revés, cuando el problema son los sueños que dan miedo, la reacción natural de procurar no pensar en aquello puede estar trabajando a favor de llamarlo de vuelta al sueño. Antes que evitarlo, escribirlo durante la vigilia y darle una forma cambia a veces el trato que recibe de noche. Si los sueños que dan miedo se repiten y ya estorban la vida diurna, en cambio, no conviene detenerse en leer el significado del sueño: consulte con un profesional acerca del sueño y del estado de ánimo. Avanzar por etapas en el modo de encarar algo es un método para llevar a cabo con un profesional al lado, y no recomendamos meterse en una escena temida por decisión propia.

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