Recuerdo onírico

Categoría: Ciencia del sueño

El punto de partida de la adivinación por sueños - nada empieza si el sueño no vuelve

El recuerdo onírico es la capacidad de traer a la memoria, después de despertar, el contenido de lo que se ha soñado. El sueño REM llega a intervalos de unos 90 minutos y se repite varias veces a lo largo de la noche, pero de lo que se sueña ahí queda poco al despertar. La frecuencia con que vuelven los sueños varía mucho: hay quien dice recordar un sueño cada mañana y hay quien siente que casi nunca sueña. Para el segundo caso, decir que el sueño no se quedó en la memoria encaja mejor con los resultados de los experimentos de sueño que decir que no hubo sueño alguno. La adivinación por sueños no dispone de otro material que los sueños que vuelven, de modo que el recuerdo es la primera puerta que hay que pasar en la práctica.

Tres factores que rigen el recuerdo onírico

Al hablar de cuánto vuelve de un sueño se mencionan sobre todo estos tres factores. El primero es el momento en que se despierta. Al salir del sueño REM se suele poder contar el sueño, mientras que un despertador que suena en medio del sueño profundo no REM tiende a no dejar nada. El segundo es la calidad del sueño. Se sabe que el alcohol reduce el sueño REM, y con ello vuelven menos sueños. Los medicamentos actúan de manera distinta según el tipo, así que, si algo de lo que se está tomando genera dudas, conviene consultarlo con el médico que lo prescribió. El tercero es la manera de atender a los sueños. Hay informes de que quien mantiene los sueños a la vista los recuerda con más frecuencia, y el hábito de llevar un diario de sueños empuja en esa dirección.

¿De verdad no sueña quien dice que nunca sueña?

No es raro oír que alguien asegure no soñar nunca, pero los resultados de los experimentos de sueño hacen difícil tomar esa afirmación al pie de la letra. En un experimento que Dement y Kleitman llevaron a cabo en 1957, al despertar a los participantes durante el sueño REM se contó el contenido de un sueño en alrededor del ochenta por ciento de los casos, mientras que al despertarlos desde el sueño no REM eso ocurrió en menos de uno de cada diez. En la mayoría de los casos, entonces, no recordar el sueño se acerca más a lo ocurrido que no haber soñado. Cuando el recuerdo resulta muy escaso suelen sumarse varias circunstancias: despertar de golpe desde el sueño profundo, ponerse en marcha al levantarse sin dejar un hueco para repasar el sueño y no dirigir ninguna atención al sueño mismo. Para quien quiera seguir con la adivinación por sueños, ordenar el lado del recuerdo antes de pulir la técnica de interpretación deja más material que manejar.

Técnicas prácticas para mejorar el recuerdo onírico

Estas son algunas cosas que vale la pena probar. Primero, el hábito de llevar un diario de sueños. Dormirse con la idea de que algo se va a anotar facilita que la atención se vuelva hacia los sueños, y hay informes de que la cantidad de sueños que vuelven aumenta con el tiempo. Segundo, no mover el cuerpo al despertar y dedicar uno o dos minutos, con los ojos cerrados, a repasar el sueño. Darse la vuelta y cambiar de postura basta a veces para perder el hilo. Tercero, decirse antes de dormir que el sueño de esta noche hay que recordarlo. Lo bien que funciona cada una de estas cosas cambia según el caso, pero en este sitio recomendamos apoyarse en el diario de sueños y en el primer minuto o dos tras despertar, y añadir después la restante.

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